Prepárate desde el primer día

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En este blog nos preocupamos por la salud y para nosotros esto significa cubrir temas que interesen tanto al público en general, como a los profesionales que se dedican a cuidar y preservar el bienestar de las personas. Por eso este artículo va dirigido a quienes actualmente se preparan para ser médicos e incluso a quienes empiezan a considerar esta opción de carrera.

Como probablemente ya sabrán o están experimentando en carne propia, la medicina es una de las profesiones más demandantes que se pueden elegir. Digo esto sin menosprecio a cualquier otra vocación, pues sé que cada una tiene sus retos y exige la dedicación y el talento de quien la ejerce. Sin embargo, la medicina es una de esas profesiones en las que estudiar, actualizarse, sacrificar días festivos y tiempo libre y hasta poner en pausa la vida personal no son opciones o ventajas, sino exigencias.

Esto comienza a verse desde la etapa de formación. Los estudiantes de medicina deben aprobar todas sus asignaturas para poder continuar en los siguientes niveles, se someten a exámenes constantemente y hacia el final de los estudios, deben combinar el servicio social con la preparación del Examen Nacional de Residencias Médicas (ENARM).

Aprobar el ENARM es uno de los requisitos para obtener una plaza en un hospital y hacer una residencia. Se trata de una de las pruebas más complejas que existen, pues abarca todo el temario de la licenciatura y la especialidad en medicina. No exagero al decir que una preparación adecuada para esta prueba implica el comenzar a estudiar unos ocho meses antes y dedicar un promedio de seis horas diarias al estudio (con intervalos y días de descanso, claro está).

Por supuesto que a la preparación del ENARM hay que agregar otros deberes y ocupaciones propios del estudiante que está a punto de egresar. De ahí que estudiar para el ENARM pueda representar una verdadera tortura para muchos. No obstante, hay formas de superar este reto, sin dejarse la salud y la cordura en el intento. Una de ellas es comenzar a prepararse desde los primeros meses en la universidad.

Tampoco exagero en este punto. No quiero decir que desde los primeros días se deba leer un libro de casos clínicos ENARM o tratar de resolver los cuestionarios de prueba (aunque no estaría mal el intentarlo poco a poco, después del primer semestre). Lo que sí se puede ir desarrollando desde el ingreso a la licenciatura son estrategias de estudio que más tarde facilitarán la preparación para el ENARM.

A continuación dejo algunas recomendaciones.

Enfocarse a contenidos comunes

Al comenzar los estudios podemos sentir interés por especializarnos en las enfermedades y los casos más complejos. Sin embargo, un hecho comprobado por numerosas generaciones que han presentado el ENARM es que la mayoría de las preguntas corresponden a las enfermedades más comunes. Sucede así por cuestiones prácticas, ya que es más probable que un médico residente deba tratar casos de diabetes o cardiopatías, que de enfermedades autoinmunes. No digo que descuiden los temas especializados, sino que dediquen más energías a dominar los básicos. Ya durante la residencia habrá oportunidad de ampliar los conocimientos.

Contestar bancos de preguntas

Después de los primeros meses en la universidad, los estudiantes de medicina ya pueden tratar de contestar exámenes de práctica; naturalmente, acerca de los temas que ya han tratado en las clases. Lo anterior es útil por dos motivos; primero, les permite reafirmar conocimientos y segundo, les da habilidades para comprender y resolver este tipo de exámenes.

Leer estudios de diagnóstico

El ENARM incluye preguntas de diagnósticos, así que conviene habituarse a leer, analizar y comprender este tipo de literatura.

Leer textos médicos en inglés

10% del ENARM está compuesto por preguntas en inglés, así que dominar el idioma es un requisito básico. Pero una cosa es comprender el inglés y hablarlo con fluidez y otra el ser capaz de comprender la literatura médica. Comiencen a familiarizarse con textos médicos en inglés desde el primer semestre y si sus conocimientos del idioma no son muy sólidos, hay que perfeccionarlos cuanto antes.